Renacimiento1503-1517
La Gioconda
Leonardo da Vinci
El ojo del conservador
"Presunto retrato de Lisa Gherardini, comenzado hacia 1503, expuesto hoy bajo alta seguridad en el Museo del Louvre."
El icono absoluto del Renacimiento, síntesis perfecta del genio leonardino que fusiona naturaleza, ciencia y el misterio del alma humana.
Análisis
La Gioconda representa la apoteosis del retrato humanista. Leonardo da Vinci aplica aquí su revolucionaria técnica del sfumato, una superposición de micro-veladuras que elimina los contornos nítidos para crear una transición imperceptible entre la sombra y la luz. Este procedimiento confiere al rostro una vibración orgánica, casi viva. Históricamente, la obra marca una ruptura: el sujeto ya no está congelado en su jerarquía social, sino que parece entablar un diálogo silencioso con el espectador a través de su mirada directa y su sonrisa ambigua, capturando la inasible movilidad del pensamiento humano.
Técnicamente, la tabla de álamo en la que Leonardo trabajó durante más de diez años revela una maestría absoluta de la perspectiva atmosférica. El paisaje al fondo, con sus picos brumosos y aguas sinuosas, no sirve solo de decorado; simboliza la continuidad entre el cuerpo humano y el macrocosmos natural. La psicología de la obra reside en esta tensión entre la serenidad aparente de la pose y la complejidad de las emociones sugeridas por las comisuras de los labios y los ojos, zonas dejadas deliberadamente en el flujo para permitir la interpretación.
Los secretos de la Mona Lisa se han multiplicado gracias a los análisis multiespectrales recientes. Pascal Cotte reveló, bajo la capa visible, la presencia de un retrato anterior con rasgos diferentes, lo que sugiere que Leonardo hizo evolucionar su modelo hacia una figura más universal. Un misterio persistente concierne al paisaje: algunos historiadores lo identifican con la región de Bobbio, mientras que otros ven una geología imaginaria. Los análisis químicos muestran que Leonardo utilizaba una mezcla específica de óxidos de manganeso para sus sombras, una receta que se llevó a la tumba.
Otro secreto reside en la ausencia de cejas y pestañas, a menudo atribuida a la moda de la época o a una limpieza excesiva a lo largo de los siglos. Además, un estudio de rayos X confirmó que el barniz se ha oscurecido con el tiempo, enmascarando los colores vivos originales, como el azul brillante del cielo. Finalmente, el robo de 1911 por Vincenzo Peruggia transformó una obra mayor en un mito planetario, demostrando que la historia del arte también se nutre de sucesos. Investigadores italianos también afirman haber encontrado letras minúsculas pintadas en las pupilas de la modelo, invisibles a simple vista.
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¿Qué particularidad técnica del "sfumato" leonardino confiere al rostro de la Mona Lisa esa vibración orgánica y la ausencia de contornos visibles?
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